Freestyle: el elemento incómodo

Freestyle: El elemento incómodo


 

Dentro de la historia del HIP HOP, el Freestyle se deriva curiosamente de los b-boys y el break dance. KRS ONE en su libro “The Gospel of Hip Hop” narra cómo en los años 70’s los hiphoppas imitaban los pasos de baile de la canción “Get On The Good Foot” de James Brown y combinaban esos pasos con formas tradicionales de baile y movimientos de cuerpo, como lo son el Capoeira y sus artes marciales, y lo llamaron freestyle. También conocido como “Going-off”, artistas como James Brown, Sly and the Family Stone y Jimmy Castor Bunch tenían descansos musicales; mejor conocidos como instrumental break. Era justo en estos breaks donde los b-boys aprovechaban para hacer sus nuevos movimientos y así realizar su freestyle. Pasó tiempo y esos b-boys se convirtieron en emcees y usaron las mismas reglas que utilizaban en su baile para aplicarlas al emcee y al deejay.

Breakdance

Después de una breve historia del freestyle pasamos a lo que nos motivó a escribir, la manera acelerada en que este elemento ha evolucionado. No se puede dejar a un lado que la intervención del toro rojo, al menos en México, hizo que éste instrumento del hiphoppa estuviera en boga y hasta se convirtiera en morbo dentro del movimiento. La compañía de la bebida energética sólo hace uso de los talentos para atraer ventas y su producto sea consumido a través de la mercadotecnia BTL, pero ese es su trabajo y lo hacen bien.

Logo Redbull Batalla de los Gallos 2014

Ahora respecto al sujeto activo, el freestyler, hay muchos aspectos que en esencia deben ser tomados en cuenta. Los freestylers son caracterizados por la habilidad de improvisar rimas sin haber un ensayo previo o algo ya escrito, la capacidad de poder adaptarse a un ritmo y un manejo certero de las barras para saber caer en el beat. Éste último, desde nuestro punto de vista, muchas veces es algo que se les dificulta a la mayoría de freestylers o bien a principiantes del estilo libre.

Hay quien considera que todo emcee debe saber improvisar,  que es de suma importancia y que quién lo logra o lo adquiere tiene más eficacia que un emcee que no sabe hacerlo o no lo practica. Nosotros creemos que si es importante pero no debemos de darle esa distinción tan efímera. Consideramos que hay a quienes se le da bien dicha habilidad y a quienes no.

Tal como en la sociedad, se está en competencia con sus integrantes, en nuestra comunidad hiphoppa también. El freestyle en sus inicios, como lo expusimos en párrafos anteriores, consistía en mostrar tus habilidades coreográficas. Su evolución llegó a los emcees y desde entonces las mismas confrontaciones entre crews de b-boys llegaron a las batallas entre  emcees para demostrar las mejores habilidades/skills en el manejo de las barras. En la actualidad, estas batallas han llegado a un punto lucrativo impresionante, y sin duda, es normal dado que el sistema económico al que nuestro país pertenece así lo ha permitido. Digo esto porque desde luego es un factor que influye. El morbo social, la guerra, la sangre, el amarillismo en los periódicos no son casualidad, el gossip de la escena del rap en México también es inducido por lo antes mencionado, en analogía, podemos hablar de las peleas de box, un negocio multimillonario antes que deporte, y es que observamos que nos gusta ver como se dan unos buenos madrazos, la neta. Así del mismo modo en las batallas de freestyle vemos como están a nada de agarrarse a chingadazos, es lo que llama, lo que le gusta al público. Así como en el box, sucede lo mismo con las “batallas” del toro rojo, no decimos que esté mal, lo expuesto es meramente demostrar lo que empíricamente fue observado, sin caer en una denigración o un favoritismo por lo que se hace con las confrontaciones verbales.

Envíos a México

Red Bull Batalla de Los Gallos 2014 (Vista desde arriba)

Expuesto nuestro punto de vista económico y social, pasamos al punto particular. El freestyler, sujeto resultado de la combinación de la acelerada evolución del freestyle en México y la peculiaridad del mexicano mismo (el albur). Hay preguntas que se hacen con frecuencia como lo es, “¿Por qué la mayoría de los freestyleros no son exitosos como escritores de canciones?”, para esta pregunta, que fue la más resaltada por nuestros encuestadores, y con base en nuestra experiencia, consideramos que la posible respuesta es que uno de los factores por el cual el freestyler fracasa en su intento de escribir canciones, primero porque su desarrollo por el cual se dio a conocer no fue por ser un escritor conmovedor o influyente sino porque destacó por ser freestyler, y ese es un pequeño obstáculo. Segundo, creemos que el freestyler mexicano no es tan exitoso como escritor porque ha perdido credibilidad, cuando en lugar de demostrar una confrontación lírica sacan sus albures baratos y chistes de primaria, haciendo más una comedia que una verdadera exposición de sus skills/habilidades métricas y líricas. Tercero, el éxito como tal, aún se ve muy lejos, no inalcanzable, pero si nos falta camino que recorrer. Cuarto, afirmamos que hay excepciones, aquellos emcees que lo han conseguido, como es el caso de Eptos, Aczino, Leazzy y Hadrian, quienes destacaron en el freestyle y han logrado mantener shows alternos de sus canciones.

Para finalizar, concluimos que en la actualidad el freestyler, dada su evolución y crecimiento, ha llegado a ser un sujeto distinto al emcee, se ha emancipado para crear un sujeto auténtico en un nuevo entorno, el entorno de las batallas. El arte de improvisar, más que el manejo verbal es la manera tan propia del freestyler que le dio su identidad.

 

Columna de Adonay Barrera para Crónica HH

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